Con motivo de la celebración del Día Mundial contra el SIDA, ADN publicó un pequeño artículo acerca de los tratamientos. He aquí un extracto del mismo con algunas reflexiones:
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"Estaduvina, Nelfinavir, Lamiduvina, Abacavir, Efavirez... Sus nombres nos resultan extraños, pero forman parte de la vida cotidiana de 40 millones de personas en el mundo. Al menos, de los que se los pueden permitir: el 5 por ciento de portadores del VIH que viven en países desarrollados.
Irónicamente, ese 5 por ciento puede considerarse afortunado. Es portador de un virus para el que, hasta el momento, no se ha encontrado cura, pero vive a ese lado de la frontera en el que los fármacos son accesibles, muchas veces gratuitos. Para ellos, el sida ya no es una enfermedad mortal, sino crónica. A cambio, dependen de un cóctel diario de pastillas cuyo horario deben seguir a rajatabla.
Los medicamentos antirretrovirales (ARV) surgieron en 1996 para combatir el VIH, y desde entonces han salvado millones de vidas. Entre ellas, la de Miguel, nombre falso de alguien que es portador del virus desde hace más de 20 años. Como todos en los noventa, empezó con la monoterapia AZT. "Era lo único que había, tres pastillas. No servían para nada, te morías igual", explica. Eran los primeros intentos desesperados de intentar parar ese virus, el VIH, detectado por primera vez en 1981.
En 1996, Miguel se cambió a la triple terapia. Entonces tenía 37 años y pesaba 34 kilos. "Estaba terminal, pero la triple terapia me salvó", asegura. Cada mes va a la farmacia del hospital y recoge su medicación. Calcula que cuesta unos 12.000 euros al año, ninguno de su bolsillo. "Siempre ha sido gratuito", explica.
Para él siempre ha sido gratuito porque vive en una población cercana a Barcelona, y el Gobierno español sufraga íntegramente el coste de los fármacos contra el sida. Sin embargo, el elevado precio de la medicación es uno de los principales culpables de que la epidemia se expanda en el Tercer Mundo.
Contra el VIH existen tratamientos de primera y de segunda línea. Hoy en día, tratar a un paciente adulto con uno de primera línea puede costar 132 dólares por paciente y año. Pero no siempre ha sido así.
Según Médicos sin Fronteras, "la competencia de medicamentos genéricos contribuyó a reducir los precios de los fármacos en un 99%". En junio de 2000, el original más bajo costaba 10.439 dólares; en marzo de 2001, y tras la comercialización de un fármaco por parte de la competencia, costaba 727 dólares.
Debido a los efectos secundarios y a la resistencia que generan, la mayoría de personas que toman ARV necesitan, después de un tiempo, cambiar a fármacos nuevos. Se trata de las terapias de segunda línea. Según MSF, el precio de estos fármacos se multiplica por 12 en los países en desarrollo (1.700 dólares) y por 36 en los países de ingresos medios (5.229 dólares).
El resultado: "Cada año se destinan más recursos a la epidemia, pero el dinero se queda en el camino, en las farmacéuticas", dice el director médico de MSF, Luis Villa. En cuanto al tratamiento para niños, "es un mercado pequeño sin la suficiente importancia en países más ricos", dicen en MSF. "No interesa", zanja Francesca Mitjavila, doctora de la ONG especializada en sida.
La fundación Clinton anunció ayer que ha llegado a un acuerdo con grupos farmacéuticos indios para bajar el precio de los fármacos infantiles. "Si bien el mundo ha hecho progresos para curar a los adultos con sida, los niños han sido olvidados. De 10 niños que necesitan un tratamiento, sólo uno puede acceder al mismo", lamentó Bill Clinton, ex presidente estadounidense, en Nueva Delhi. India es el país en el que residen más seropositivos del mundo, 5.7 millones."
12.000 euros al año es lo que cuesta un tratamiento para paliar el SIDA en España. 18.000 dólares es lo que se gasta Ben Afflek en blackjack, 1.600 lo que valen las sábanas del presidente de Méjico,Vicente Fox, 200.000 libras esterlinas gastó Birtney Spears en bolsos, 3.000 dólares Paulina Rubio en botas, 15.000 Dennis Kozlowski en un paragüero, 50.000 Marc Anthony en su sortija de matrimonio... y así podríamos seguir.
La cuenta total de estos LUJOS asciende a 287.600 dólares; con estos caprichos, se pueden pagar 23,96 tratamientos para el SIDA.
Me parece que a los millonarios del mundo se les ha olvidado que, a sólo unas manzanas de sus lujosas mansiones, hay más de cuarenta millones de afectados por la peor epidemia del mundo contemporáneo. Y eso que solo hablamos de los paises ricos