¿Por qué nos atrae el lujo?

Cada año gastamos 85.000 millones de euros en artículos de lujo en el mundo, según un artículo publicado en la revista online Novarevista. Y es que estamos hablamos de sueños que cuestan dinero y de bienes materiales que, a veces, son inútiles.
Hoy en día vivimos en una sociedad donde poseer artículos de lujo ha empezado a formar parte de nuestra existencia cotidiana. La gente se puede preguntar: ¿A qué se debe?, y la respuesta es muy sencilla: son productos que contienen un gran contenido de placer personal, el hecho de poseerlos en ocasiones nos pueden hacer sentir más felices, tienen un poder cautivador de necesidad, aunque no por ello quiera decir que sean imprescindibles en nuestra vida. ¡Ni mucho menos! Para la mayoría de personas es simplemente "un capricho más" que consideran necesario simplemente por enseñarlo a la gente, porque es "fashion", porque es "lo último"...
No siempre ha de ser así y es que también nos podemos encontrar con las típicas "fashion victims" que no pueden vivir sin su bolso de Prada o sus perfumes de Dolce & Gabbana. O también las hay que compran estos artículos porque son de alta calidad...
Según una periodista, Susana Campuzano, “al hombre no le basta con satisfacer sus necesidades primarias. Tenemos unas secundarias, que son los deseos. Aquí se engloba el gusto por la belleza, el poder, la admiración... Es donde se inscriben los objetos de lujo, innecesarios, pero que forman parte de esa necesidad de mejora”.
“El lujo es un enriquecimiento personal y si en un momento dado llega a cambiar tus ideas o tu personalidad, es que tienes poco en lo que apoyarte, en ti o en tu alrededor. Hay gente que sólo se quiere quedar con lo malo del lujo y creo que hay que adoptar también lo bueno, esa parte que nos hace soñar”.
Las grandes marcas clasifican sus artículos en una pirámide:
- Los inaccesibles:
Diseño cuidado y hechos para actos prestigiosos. Por ejemplo, algunos modelos que que se lucen en la gala de los Oscar.¿Quién los compra? Gente cuyo capital les permite poseerlos como si nada y aquellos que sólo aceptan comprar lo que otros no pueden.
- Los intermedios:
Son series limitadas. Tienen un precio elevado pero accesible a una clase media-alta, como el prêt-à-porter o un bolso graffiti de Vuitton.¿Quién los compra? Clientes con un capital desahogado
- Los accesibles:
Son de marca pero se producen de manera industrial y se adaptan a la moda del momento. ¿Quién los compra? Cualquiera que no acceda a lujos superiores
anzony dijo
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30 Octubre 2006 | 07:31 PM