En esta ocasión, ha sido La Voz de Galicia la que me ha puesto tras el post que hoy os escribo

La localidad italiana de Bracciano, vecina a Roma, se prepara para lo que se perfila como el «matrimonio del año», que tendrá como protagonistas a los actores estadounidenses Tom Cruise y Katie Holmes los próximos días 16, 17 y 18. La alcaldesa de Bracciano, Patrizia Riccioni, ha señalado al diario romano Il Messaggero que aunque «oficialmente no se sabe nada», se están organizando «desde todos los frentes», incluidos el orden público, el ordenamiento del tráfico y el ornamento de la ciudad para «estar a la altura de un gran escaparate internacional». Riccioni ha afirmado que los actores fueron vistos tiempo atrás en el lugar y que al menos Holmes paseó por la localidad, aunque aclaró que el Ayuntamiento no ha recibido ninguna solicitud para la celebración de un enlace civil entre los dos famosos actores.
Según el periódico, lo que sí se ha confirmado es una petición para cerrar el tráfico en una plaza del pueblo para el período en el que se realizarían las nupcias, aunque el motivo se mantiene en secreto. Días atrás mismo el rotativo había anunciado que la boda entre Cruise y Holmes se llevaría a cabo en el Castillo Odelaschi, situado a la orilla del lago de Bracciano y que duraría tres días.
Las nupcias comenzarían con una gran fiesta de bienvenida el 16 de noviembre, mientras que el 17 se celebraría una ceremonia católica, la religión de la familia Holmes, y el 18 se oficiaría el rito de la Iglesia de la Cienciología, a la que pertenece Cruise.
Sin embargo, el párroco de Santa María Novella de Bracciano, Nicola Fiorentini, dijo al diario que los encargados del castillo le aseguraron que ahí no se celebraría ningún matrimonio católico y recordó que Cruise no puede casarse mediante ese rito por su condición de divorciado.

Un ejemplo más de cómo hay algo más que mueve montañas y que no es otra cosa que el dinero. Por supuesto, el ayuntamiento estará orgulloso ante el despliege mediático y la promoción que va a recibir el pueblo ante el gran evento